REPORTAJES, ARTÍCULOS

El 88% de firmas enfrenta déficit de habilidades blandas en trabajadores

Reportaje Diario La Tercera, Julio 2012

Estudio del BID en tres países, incluido Chile, advierte que el sistema escolar no está preparando a los egresados en destrezas como el trabajo en equipo y responsabilidad.

por Eduardo Cabrera

“Una gran brecha entre las habilidades que se aprenden en la escuela y lo que necesita el mercado laboral”. Esa es una de las conclusiones del estudio “Desconectados: Habilidades, Educación y Empleo en América Latina”, realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que encuestó a 6.297 jóvenes entre 25 y 30 años de Argentina y Chile y a empresarios de 1.176 instituciones en estos países, además de Brasil.

Según el informe, las empresas actualmente no sólo consideran los conocimientos de un trabajador; es decir, sus habilidades cognitivas, sino también sus habilidades socioemocionales, tales como la responsabilidad, la capacidad de adaptación y el respeto, algo para lo que no estarían preparando los sistemas de educación de la región. Es más, estas habilidades, incluso, ponderarían más a la hora de encontrar un empleo.

Dentro de las destrezas que más escasean entre los jóvenes, según indican las empresas, se encuentran la cortesía y la responsabilidad. A éstas se les suman la responsabilidad, puntualidad, la incapacidad para identificar un problema y comunicarlo a sus jefes y la incapacidad para trabajar en equipo.

Es más, el 88% de los empresarios declaró tener dificultades para encontrar este tipo de habilidades blandas en sus potenciales empleados.

Además, el análisis mostró que no existe una correlación entre tener mayores años de escolaridad y la generación de habilidades socioemocionales, a diferencia de las habilidades cognitivas, en las que sí repercuten los años de estudio. Por ejemplo, en el caso de Chile, un egresado de educación universitaria cuenta con casi el doble de habilidades cognitivas en comparación a un egresado de enseñanza media, mientras que ambos comparten casi el mismo nivel de habilidades “blandas”.

Sin embargo, en Chile, a medida que avanzan en el sistema educacional, los estudiantes aprenden más habilidades socioemocionales que en Argentina.

“Lamentablemente, la escuela no les entrega a los jóvenes las habilidades socioemocionales que el mercado laboral requiere. No es necesario un cambio curricular para enseñar estas destrezas, sino adaptar las formas de enseñanza a través de trabajos en equipo o motivando la creatividad y la responsabilidad”, dice Marina Bassi, una de las autores del informe.

La opinión es compartida por las empresas: el 30% de las encuestadas considera que la formación recibida en la escuela no es suficiente para desempeñarse en las tareas requeridas.

Otro de los hallazgos del estudio es que los jóvenes egresados de la enseñanza técnica cuentan con mayores niveles de habilidades socioemocionales que quienes salieron de colegios científico-humanistas. Esto, debido a que esta modalidad educacional está directamente “asociada a las habilidades que el mercado del trabajo demanda, al menos más que la rama científica”, concluye el estudio.

Mayores salarios

El informe también encontró que las habilidades socioemocionales están asociadas a mayores logros laborales, como participación, empleo y salarios. En otras palabras, alguien con más habilidades socioemocionales accederá más rápido a empleos y a mejores salarios que una persona con sólo habilidades cognitivas. Según consigna el estudio, las empresas que valoran más las habilidades socioemocionales pagan salarios 34,5% más altos.

 

EVALUACIÓN DOCENTE

Trinidad Ríos Salas, Directora Pedagogía en Edcuación Básica, Universidad del Desarrollo

Cartas al Director, Diario El Mercurio, jueves 29 de marzo de 2012

Señor Director:

Tras la información sobre los malos resultados obtenidos en la evaluación docente, que revela que el 28% de los profesores del sistema municipal se encuentra en el nivel insuficiente, es relevante analizar no sólo su formaciónn inicial sino que también su desempeño en el aula.

Si bien existe un consenso – entre expertos e inexpertos – en que la respondabilidad para el aprendizaje de un niño sea significativo recae mayoritariamente en el docente, que es quién está en la sala de clases, también hay factores que debemos considerar, como: ¿quién acompaña, apoya y moyiva a ese profesor que decide trabajar en un sector de vulnerabilidad, donde sus alumnos vienen de diversas realidades y con problemas más emocionales que cognitivos?, ¿quién refuerza la vocación de un docente que recibe constantes críticas? Enseñar no es un hobby sino que un “arte científico”, y por lo mismo, ¿qué pasa con el soporte que debiera dar el establecimiento a estos  profesores?

Si el docente es visualizado como único responsable de los malos resultados obtenidos en la evaluación docente, estamos anulando premisas como “la educación es un sistema” y rechazando la metodología de trabajo en equipo entre pares y las instancias de conocer buenas prácticas, sólo, por nombrar algunas.

Efectivamente, el profesor debe asumir sus resultados, pero también deben hacer un mea culpa los sostenedores de los colegios, la comunidad educativa y aquellos que estamos formando a los futuros docentes sobre la responsabilidad social que implican estos resultados.

 

“AUTORIDAD DEL MAESTRO”

En las cartas al Director del diario El Mercurio del día 12 de marzo, Marie Solange Favereau Correa, profesora de filosofía se refiere a la autoridad del maestro. Nos atrevemos a citarla por la gran trayectoria y mucha experiencia en el trabajo de aula, lo que la lleva a hablar con propiedad sobre el tema:

…”Por otra parte, no se puede ser autoridad en algo, sobre todo en el plano docente, si no amo lo que hago y no amo a quién la refiero, y con mayor razón cuando trabajo con personas.”…

Los invitamos a leer la carta, realmente realza y reanima al educador a reencontrarse con el verdadero significado de la autoridad.

 

 

¿QUÉ DEBERÍAN ENSEÑAR LOS JARDINES INFANTILES?

” no hay que ceder a la presión…, que nos ha llevado a “escolarizar la educación parvularia”…. Lo que hay que hacer es dejarlos que jueguen apoyados en material didáctico, para estimular que su cerebro construya un mejor camino hacia el aprendizaje. Solo así se evitará que pierda el gran potencial que tienen a esa edad”

Muy recomendable… Revista Ya, El Mercurio, Martes 13 de Marzo de 2012